Gravin en el dialecto propio, o Gravina en italiano, pueblo milenario de la región de Apulia, en el talón de la PenÃnsula Itálica, y antigua estación del Imperio Romano, es poseedor de una cultura ancestral, que en la gastronomÃa se traduce en recetas muy variadas en géneros y formas, normal en la cocina tradicional de la Italia meridional. La decoración es cálida, en tonos pasteles, lejos de pretensiones fashion, e invoca Gravin, con fotos de calles, iglesias y palacios del pueblo. La música es predominantemente italiana, pero también pop variado, en un ambiente agradable y relajado, dónde prima la hospitalidad y la atención al cliente. Hay tres salas distintas, cada una apropiada para cada estilo de clientela: puffs abajo, en un ambiente más confidencial, para grupos más reducidos; una sala lateral propia para grupos numerosos; y la sala de la entrada, parejas y grupos que no buscan especialmente la formalidad. Entre la propuesta gastronómica tÃpicamente casera, te recomendamos como entrante alguna de las originales ensaladas; como principal, el Capponata, un plato de verduras variadas; pescado, Lubina a la vernaccia (con vino blanco); o si quieres carne, la Tagliata de carne de ternera, con parmesano, rúcula y vinagre balsámico. También hay ñoquis, embutidos, carpaccios y ensaladas originales, provenientes de productos tÃpicos y elaborados de forma casera. Tal como los postres artesanos, de los cuales, te señalamos especialmente el Tiramisú, la Panna Cotta, y otros que cambian casi a diario, por lo que debes aconsejarte de las novedades con Gianni, el propietario, un verdadero relaciones públicas, que también te puede recomendar los vinos que se van incorporando a la carta. Los usuarios de BarceloCa tienen como obsequio un chupito de limoncello o una grappa, como digestivo. |